"Tengo un inmenso agradecimiento a El Comercio porque cuando mis chicos ganan concursos nacionales me preguntan siempre: ¿Y cómo hace para que gane un colegio estatal y pobre? Yo siempre les digo que mis alumnos tienen un maestro especial, es El Comercio", afirma con orgullo la profesora, quien desde hace ocho años emplea religiosamente el diario en sus cursos de Comunicación Integral.
Muñoz Valencia es una de los 15 profesores capacitadores que forman parte del programa El Comercio en la Escuela, que desde 1995 fomenta el uso del diario en las aulas y la capacitación de los docentes. Al mismo tiempo agrupa a los estudiantes en www.micomercio.com.pe.
Muñoz fue una de los cuatro profesores de San Juan de Lurigancho, evaluados previamente por el Foro Educativo, que viajó a Buenos Aires para representar al Perú en un seminario internacional sobre intercambio de experiencias pedagógicas.
Allí sorprendió a chilenos y argentinos con sus 14 experiencias pedagógicas, en las que un 90% de la temática estuvo basada en las informaciones de El Comercio.
¿Cómo emplea el diario?
Elegimos un tema; por ejemplo, el arco iris de la inequidad. Luego los alumnos seleccionan las fotografías y sucesos que consideran más llamativos. El profesor actúa como facilitador. Ellos luego identifican en las noticias los rubros de salud, educación, vivienda, alimentación y trabajo, entre otros.
¿Cómo los evalúa?
Participan de forma oral y por escrito. Lo interesante de toda esta experiencia fue el alto grado de motivación que ellos han logrado. Visitaron a los cascos azules de la ONU y comprendieron cómo las discriminaciones pueden llevar a la guerra. También fueron al Congreso y se dieron cuenta de que allí solo les dieron estadísticas y respuestas teóricas frente a los problemas que les preocupan.
¿Fue fácil introducir la propuesta?
Al comienzo fue difícil dado que es un colegio policial. Me pidieron no hablar de política y de algunos temas que para ellos no era prudente abordar. Pero en el momento que yo ponía el periódico en sus manos, ellos empezaban a hablar. Yo no opinaba. Y así se fue construyendo el terreno de crear conciencia histórica.
¿Y cómo reaccionaron?
Satisfechos, porque los chicos tienen un alto grado de desenvolvimiento, de capacidad de análisis, y crítica. Son bastante maduros, solidarios y tienen un alto grado de fluidez verbal. Además no son lectores pasivos, son lectores activos. Cuestionan lo que ven y expresan lo que realmente sienten como adolescentes.
¿Funcionaría ese modelo en un colegio privado?
Claro que sí, pero depende mucho de la motivación de los maestros.
¿Y cómo se siente cuando no hay espíritu innovador?
Me preocupa. Muchas veces se dice que en la educación faltan recursos y medios y que en el Perú siempre estaremos en la cola por el presupuesto. Pero yo no pienso así, porque mis alumnos han ganado muchos concursos nacionales. Y de esa pobreza hemos sabido sacar riqueza, porque apelamos a la creatividad y los recursos que tenemos en nuestro medio y establecimos alianzas con instituciones que tienen un alto grado de responsabilidad social.
|