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Un libro al mes
 
Entrevista al Viceministro Idel Vexler
El Dominical. El Comercio, Lima 20/08/06
 
El Ministerio de Educación acaba de poner en marcha un plan lector que busca crear el hábito de la lectura en los colegios. ¿Dará frutos el plan? El viceministro Idel Vexler es un convencido del éxito de la cruzada. Veamos por qué.
 

Acaban de lanzar el plan nacional de lectura, ¿cuánta posibilidad ve en este proyecto?
El plan lector es una actividad estratégica de la campaña "Un Perú que lee, un país que cambia", y persigue que los alumnos de primaria y secundaria lean como mínimo un material bibliográfico al mes. De preferencia libros, pero también pueden ser fascículos, revistas, textos científicos o de humanidades, de acuerdo a las características de cada colegio y a la realidad sociocultural y productiva de cada región del país. Pero no solo van a leer los alumnos, también lo van hacer los profesores. El objetivo fundamental es crear el disfrute y el placer por la lectura, por eso cada colegio establecerá su plan lector y cada alumno escogerá el orden de lo que va a leer. El plan es parte de otras acciones como el concurso de redacción, que va por su tercera versión; y el concurso de cuento, cuya tercera versión se lanzará próximamente con el auspicio del Dominical del diario El Comercio.

¿Cuál es lo novedoso de este plan, porque tradicionalmente los colegios han dejado lecturas a los alumnos como tareas?
La diferencia es que el plan lector se diseña en función de los intereses y gustos de los alumnos. Segundo, se incluye desde inicial, donde los niños no leen, pero los maestros y los padres pueden leer con los niños. Tercero, se está estableciendo cantidades mínimas, como un material bibliográfico por mes. Cuarto, la estrategia se basa en la diversidad del país y de los colegios. Por ejemplo, en un pueblo de frontera a lo mejor lo que tiene que leerse cada mes es el periódico. Por eso somos flexibles y no rígidos.

¿Y cuáles son los objetivos a corto y mediano plazo?
De aquí a marzo esperamos que se lean entre cinco a seis libros en los colegios y pretendemos que el próximo año, entre marzo y abril, haya ya un plan lector definido en todos los centros educativos. Nosotros somos conscientes de que este es un esfuerzo amplio y de largo aliento. Por eso es importante que colaboren los gobiernos regionales, los gobiernos municipales, los líderes de opinión, los medios de comunicación, los editores, los escritores, las comunidades académicas y sobre todo los padres de familia y los directores y profesores de los colegios.

Cuando se le pregunta a la gente por qué no lee, una gran mayoría responde porque los libros son caros, ¿qué hacer contra esta realidad?
Yo creo que esta es una oportunidad para que todos aquellos que tienen que ver con la producción bibliográfica puedan ofrecer ediciones a la población de menores recursos. También convocamos a la generosidad y responsabilidad social de las empresas públicas y privadas. Pero independientemente de todo esto, nosotros hemos iniciado esta campaña después de haber entregado en los últimos dos años bibliotecas básicas a todos los colegios públicos de primaria y secundaria.

¿Cuál será el papel de Promolibro en este proyecto?
Promolibro es un organismo del Ministerio y va a contribuir con la promoción de encuentros de acuerdo a lo establecido en la ley. Acaba de organizar con gran éxito lo de Desamparados, donde se ha puesto a disposición de la población material bibliográfico a bajísimo costo.

¿Se repetirán eventos de este tipo?
Por supuesto, y esperamos que se repliquen en el interior del país. También esperamos que la familia juegue un rol importante en esta campaña porque muchas lecturas se van hacer en el seno familiar.

Digamos que ahí empieza el gusto por la lectura, porque la idea del niño que lee presionado por el colegio muchas veces no funciona, pero si el niño lee porque en casa se creó este hábito todo es más fácil.
Es cierto, por eso en cada aula habrá comités de padres de familia, que van a jugar un papel importante, aunque lógicamente son los directores, los tutores, los profesores de comunicación los que liderarán esta campaña. Ojalá que en algunos años veamos a los chicos leyendo en el microbús, en los paseos, como sucede en otros países. Es un proceso de largo plazo, pero hay que trabajar con optimismo y compromiso, y esa es una de las razones por las que acepté seguir trabajando en esta nueva gestión.

¿Y cómo hacer para que no se lea material pirata?
Ese es un tema más complicado. Lo ideal sería que los chicos lean material que ha sido editado de acuerdo a las normas vigentes.