La lectura de la Biblia es, para muchas personas, un acto muy pasivo. No así para Shlomit Abramson, escritora israelí que en su obra El libro de Tamar, desarrolla la dramática historia de Tamar, esposa de Er (Véase Génesis 38), explorando la psicología de los personajes bíblicos. Acuciosa lectora de la Biblia, Abramson ve en ella una fuente inagotable de preguntas y reflexiones.



El libro de Shlomit
Por Shiri Lev-Ari
Publicado en Haaretz (Tel Aviv), 19 de abril de 2005
Traducción de Alberto Loza Nehmad


Debido a que la Biblia ofrece solo los detalles más exiguos, particularmente cuando se trata de sus historias más picantes, los lectores a menudo encuentran muy tentadoras las versiones novedosas de las historias bíblicas. Tales historias hacen que los personajes bíblicos salgan a la vida; entonces, se inventa para ellos diversas narraciones y circunstancias, permitiéndonos examinar la estructura de sus personalidades y así comprenderlos mejor.

Esto es exactamente lo que Shlomit Abramson hace en El Libro de Tamar. Ella vuelve a referir la historia de Tamar, la esposa de Er, una historia extremadamente dramática narrada en Génesis 38. De acuerdo a la Biblia, Tamar se casa con Er, el hijo mayor de Judá. Er muere sin dejar descendencia y, de acuerdo a las costumbres del levirato, ella es dada en matrimonio al hermano menor de Er, Onán, para así preservar la línea familiar. Sin embargo, Onán también muere. Judá teme casarla con su tercer hijo, no vaya él a tener el mismo fin que sus hermanos. Tamar decide tomar el asunto en sus manos: ella se viste como una prostituta, se acuesta con Judá y se queda con algunos bienes personales de él como garantía de pago. Cuando él descubre que su nuera, viuda, ha quedado encinta, ella confiesa y le muestra los efectos personales que él mismo le había dejado, y así continúa la dinastía de Judá.

De acuerdo a la Biblia, uno de los descendientes de los mellizos concebidos por Tamar, es un ancestro del rey David. Sin embargo, El Libro de Tamar de Abramson cuenta una historia por completo diferente. En un valiente esfuerzo por crear una historia llena de suspenso con el potencial de convertirse en un best seller, Abramson pone cabeza abajo toda la tesis bíblica. Dios está enteramente ausente de la historia de Tamar, esposa de Er, e igualmente ausente, en general, de la historia de la tribu de Jacob. Además, los patriarcas son descritos como paganos, y el estilo de vida pagano es presentado como tranquilo, placentero, natural y evidente.

Jacob permanece en silencio

En el libro, para permanecer con vida Tamar se hace amiga de Bila, la última esposa de Jacob y oye de ella las historias tribales, incluida la aventura que Bila tuvo con Rubén, así como la historia de Dina (Dina fue el tema de un libro de similar estilo, La tienda roja, escrito hace unos pocos años con gran talento por la escritora estadounidense Anita Diamant. Abramson leyó este libro solo después de haber finalizado el suyo). Abramson trata de entender quiénes en realidad eran Jacob y sus hijos y por qué se comportaron como lo hicieron; en esa tarea adquiere quizá una mayor profundidad en su entendimiento de las acciones de los descendientes de ellos, aquellos que actualmente viven en la misma Tierra de Canaán.

"La historia de Tamar está insertada, de manera artificial, entre los capítulos que tratan de la historia de José y de cómo éste fue vendido a los ismaelitas por sus hermanos" dice Abramson. "Leí esos capítulos una y otra vez, y no podía comprender cómo pudieron vivir los hijos de Jacob con el secreto de lo que le habían hecho a José, cómo pudieron vivir con su padre en la misma tienda por años, manteniéndolo ignorante de ese secreto. Después de todo, Jacob vivió apesadumbrado por su hijo durante años".

"Había otras cosas que me sorprendían", continúa. "Por ejemplo, la historia de Bila y Rubén. Tras una breve frase de la Biblia se esconde la monumental historia de una aventura sucedida entre la esposa de Jacob y el hijo de éste". Y Jacob permaneció en silencio. Él mantuvo también su silencio acerca de la historia de José. ¿Cómo así Jacob no pidió ver el cuerpo o el lugar donde enterraron a José? Leí la historia desde su comienzo y vi a Jacob, habitando en una tienda y dirigido por su madre, viviendo como si se moviera en una corte real plagada de intrigas, astuto pero siempre sujeto. Para decirlo de una vez, un hombre bastante débil.

Tamar tiene 14 años

Abramson creció en un hogar secular que santificaba el idioma hebreo así como las historias de la Biblia. Ella siempre ha amado esas historias, aunque fue solo en los últimos años de la secundaria cuando aprendió a leerlas críticamente. El Libro de Tamar nació cuando ella era aún una adolescente, quizá de la misma edad de Tamar la esposa de Er. Abramson saca de su bolso unas amarillentas páginas cubiertas de líneas mecanografiadas a la antigua. Cuando tenía 15 años, escribió una narración en primera persona, como si fuera contada por Tamar esposa de Er.
Abramson, ahora con 50 años de edad, vive en Jerusalén y se desempeña profesionalmente como terapista ocupacional. Está casada con el artista Larry Abramson y ambos tienen tres hijos: Yonatan, de 23 años; Roni, de 20; y Tamar, de 14, la misma edad de la Tamar bíblica.

"Esta historia me encontró a mí; no yo a ella" dice Abramson. "En la Biblia hay muchas historias difíciles, rarísimas, fascinantes, y la historia de Tamar no fue escrita por casualidad. Estaba intrigada por sentirla y por tratar de entender lo que le sucedía. En general, la narrativa bíblica es muy masculina e ideológica; la perspectiva femenina difícilmente es mencionada. Las mujeres no son más que medios para hacer avanzar la historia. ¿Alguna vez has pensado en la concubina de la colina que aparece en el Libro de Jueces?, ¿cómo debe haberse sentido en relación con toda esa historia? Cuando yo era una adolescente, ni siquiera pensaba acerca de ser mujer e independiente, y por eso en mi primera versión Tamar es una niña pasiva, triste, vulnerable y hace lo que hizo por amor a Judá. Ella estaba enamorada de Judá".

En un versículo de Génesis 38, el acto de Tamar es descrito con numerosos verbos. "Cuando lo leí, repentinamente supe cómo se sintió: 'Y ella se cubrió con un velo y desfalleció'. Su desfallecimiento también me debilitó; probablemente ella estaba aterrorizada en vista de lo que estaba por hacer. Vi sus ojos a través del velo, vestida como una prostituta: era una descripción vívida. Pude sentir su transpiración bajo los ropajes negros; probablemente ella estaba acalorada por el sol y las moscas".

Hurto de esperma, entonces y hoy

¿Por qué está Dios ausente de esta historia? ¿Por qué las únicas entidades metafísicas que pueblan el libro son los dioses cananitas Ishtar y Tamuz? "Porque quería retirar la argumentación central de la historia bíblica; es decir, Dios" dice Abramson. "La divinidad que es mencionada, que se mueve como una flecha fálica, es la razón conveniente de por qué ocurren las cosas en la Biblia; así, me dije a mí misma, espera un minuto, este era un mundo de nómadas, de gente cercana a la naturaleza, agricultores, pastores. Era un mundo cíclico mucho mejor adaptado a una deidad femenina, de modo que introduje el mito de Ishtar y Tamuz".

Los Hijos de Israel son presentados en el libro como idólatras. "Es obvio que eso es lo que ellos eran -- dice sin dudarlo -- porque el culto de Ashera está prohibido en toda la Biblia, junto con el culto a toda otra clase de dioses. Después de todo, no hay razón para prohibir algo que no existe. Si hay una prohibición que continuamente se repite incluso hasta los profetas tardíos, eso es señal de que existía en la práctica".

"La hija de Shua, la esposa de Judá, era cananita. La Biblia lo dice tan explícitamente, a pesar del hecho de que según Jacob, era importante preservar la pureza de la tribu. Tampoco está claro de dónde venía Tamar. Soy yo quien decide que ella pertenecía a esa tribu que salió de Ur de los Caldeos y se quedó en Haran. Sin embargo, los Hijos de Israel se casaban con cananitas, se allegaban a las prostitutas del camino; eran tan solo humanos, ni más ni menos".
"Tuve que sacar a Dios del cuadro porque él es declarado como la justificación de todos los actos de los Hijos de Israel. Si le preguntas a una persona religiosa por qué Judá fue adonde una prostituta que se hallaba al costado del camino, ella te dirá que fue un designio divino para que su semilla pudiera perpetuarse. Después de todo, el acto de Tamar es un acontecimiento significativo en la historia de nuestra nación".

No solamente no hay mención alguna a Dios en El Libro de Tamar; no hay ni siquiera una traza de monoteísmo, ni siquiera con relación a Jacob. "Jacob encontró a Dios, luchó con él y lo que yo dejé de esa historia fue la herida de su pierna. Él cojea a lo largo de todo el relato. En lugar de Dios, introduje a la diosa, quien a diferencia de Dios, no interviene ni toma decisiones. Ella existe solamente en el trasfondo. Tamar se rebela contra la pasividad femenina impuesta sobre ella y decide hacer algo que nunca se ha hecho hasta el presente. Actualmente existe el hurto de esperma, pero este acto ha sido visto como algo problemático desde siempre".

"En la actualidad", añade Abaramson, "hay discusiones acerca de cuán fácil o difícil es quedar embarazada a partir de un solo encuentro sexual. Pensé y me dije que Tamar necesitaba realmente la gracia de Dios para saber exactamente cuál era el momento adecuado para salir embarazada, o quizá algo más sucedió en ese momento, pensé de ese modo en otra posibilidad, que le añade nuevos significados a la historia".

Hemos perdido al compasión

Esta nueva posibilidad provoca la pregunta acerca de la naturaleza del pueblo judío. Según Abramson, ser judío -- entonces y ahora -- es un asunto de elección, una decisión cultural y social consciente. "Desde un punto de vista genealógico, no hay ninguna certeza acerca de la existencia de un pueblo judío. Mira a esos judíos que vinieron de Lituania, de Yemén. Ser judío es un asunto de elección. Quizá signifique adoptar estándares morales elevados, sentir compasión por el pobre, el extranjero, la viuda y el huérfano. O quizá signifique que sientes compasión hacia el grupo al que perteneces al tiempo que rechazas a quienes son extranjeros.

"A partir de lo que he leído, Abraham, Isaac y Jacob no fueron padre, hijo y nieto; no hay prueba de eso. Ellos deciden, en cambio, separarse a sí mismos de sus medios circundantes, y así fueron creadas las leyes que nos distinguen de las otras naciones. Esta separación los endureció. O Quizá las rocas y las montañas los endurecieron, o quizá la hosca recepción que se les deparó en esta tierra".

En el libro, Jacob y su familia son descritos como un clan de fanáticos pleitistas, problemáticos, atormentados y violentos. La Tierra de Canaán es descrita como una "tierra que devora a sus habitantes" y no es difícil ver en el libro al menos una traza de la situación israelí de la actualidad. Abramson admite que elle intentó crear un no muy halagador paralelo entre los Hijos de Israel de entonces y los Hijos de Israel de hoy.

"Hemos vuelto aquí una y otra vez - no importa cuándo se dio nuestro retorno a Canaán - y en cierto modo esta tierra siempre promete mucho, con su maravilloso sol y su fenomenal horizonte. Mira a las flores de esta estación en Galilea y a los nuevos inmigrantes de Rusia, ellos son escaladores industriosos. Una va al monte Carmel y puede ver Suiza, y al mismo tiempo una sabe que aquí existe tanta decepción, tantas dificultades, tantos obstáculos, no solo en la naturaleza sino también en la naturaleza humana. Después de todo, ¿qué está sucediendo aquí? Una guerra por el agua y un pedazo de territorio, No hay muchos recursos naturales aquí, y lo poco que hay, no sabemos preservarlo".

El libro también narra la historia de los yernos de Ofel, el hermano de Labán (tío de Jacob), quien piensa en establecerse en Canaán pero renuncia a ello y prefiere retornar a Harán. "No estoy diciendo que estemos malditos sino que no estamos manejando las cosas apropiadamente. Cometemos un montón de errores, hemos perdido la compasión. Después de todo, este es un buen lugar y podemos hacerlo aún mejor. Todo consiste en elegir".

 

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