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| Sayonara Zetsubo Sensei, al maestro con cariño. |
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Por Paloma Mujica
Naruto esto, Naruto aquello, Naruto hasta en la sopa. No me gusta Naruto pero acepto que en mi época, yo andaba hartando a medio mundo con Dragon Ball (y eso que soy chica).
Pero a estas alturas, estaba buscando algo distinto. No quería saber de técnicas ocultas, ni de personas con poderes maravillosos, ni chicas torpes que iban a salvar el mundo. Quería algo ácido y sin sentido, que no pretendiera llenarme de valores positivos, ni pensar en la fuerza interior, ni que si pones todo de ti lograrás tu sueño, ni en la eterna lucha del bien contra el mal.
Paraonia Agent y NHK ni Youkoso ya pasaron por mis ojos y estaba buscando algo menos directo que un disparo a mi inconsciente, prefería algo corrosivo que entrara por mis ojos hasta mi cerebro. Y por casualidad encontré So Long Mr. Despair, cuyo nombre original es Sayonara Zetsubo Sensei, que quiere decir ‘Adiós, profesor desesperado’.
Se trata de un anime reciente, pues su emisión empezó en julio del 2007 en Japón y a la fecha podemos encontrar los primeros capítulos de la segunda temporada con subtítulos de fansub en internet. Y, francamente, se agradece el aporte.
Sayonara es un anime caótico, desordenado, desesperante, orgulloso de serlo en muchos aspectos. Tiene una animación más que correcta (hecha por el estudio Shaft, que ya dice mucho por sí mismo), demostrando que no se necesita recurrir a hermosos estereotipos de anime ni trabajosos escenarios, para que una serie sea interesante y divertida.
La historia nos introduce a la vida de Nozomu Itoshiki, un profesor decadente, ridículamente desesperado -un mal nihilista- cuyo objetivo en la vida es morir. Y las razones por las que quiere morir, no son precisamente las más dramáticas ni lógicas.
Alrededor de este personaje, gravita una fauna de extrañas alumnas. Kafuka: la chica súper positiva (llegando a niveles de sin sentido y crueldad increíbles), Chiri: una maniática de la perfección y del 50-50, Abiru: de quien se sospecha sufre violencia familiar y tiene un fetichismo por las colas de animales, Nami: que sufre por su complejo de ‘normalidad’, Harumi: la fan del yaoi… y muchas otras chicas raras, desde una hikkikomori hasta una niña que no habla mucho pero que es extremadamente ofensiva en los mensajes de texto por celular.
Lejos de tener una trama específica y que se centre en desarrollar a los personajes, los capítulos suelen ser auto conclusivos, e incluso, podría decir que suelen ser tres capítulos de unos diez minutos, contenidos en media hora de emisión.
Todos los episodios abordan y critican temas de índole ‘social’, que suelen llevar al sensei Itoshiki a la desesperación y por tanto, a un (estereotipado) intento de suicidio.
Y estas son solo algunas de esas lógicas y “dramáticas” razones que llevan al Sensei a tratar de acabar con su vida en algunas ocasiones:
• Si te desespera la tendencia de los japoneses a disculparse por todo: deberías matarte.
• Si te desespera la tendencia de las chicas de hoy a arreglarlo todo con dinero: deberías matarte.
• Si te desespera la posibilidad de que cuando pasabas tu billetera por un lector de tarjetas y el lector en realidad copiara todos tus datos: entonces deberías matarte.
Como se puede notar, nos encontramos ante una comedia, una comedia ácida, negra y severamente divertida sobre la sociedad japonesa y, en general, sobre el sinsentido de la vida y de lo ‘vivibles’ que son finalmente las cosas buenas y malas de nuestra existencia.
Eso sí, no se trata de un humor amable, positivo, ni tierno, sino de uno cruel y violento, inteligente pero también sangriento y siempre hilarante.
Acompañado por unos openings y endings visualmente originales y (personalmente) geniales, con canciones pegajosas y letras bastante perturbadoras, este anime, que en su primera temporada cuenta con 12 episodios (y 13 en la segunda) vale la pena ser visto hasta la desesperación.
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Adios Oscar y Bilgueits
En enero de este año 2008, el dibujante y guionista Andrés Édery anunció el fin de la publicación de su tira “Oscar y Bilgueits” en el diario peruano “El Comercio”. La noticia nos tomó por sorpresa ya que se trataba de la segunda gran baja de la historieta peruana en estos últimos años de la década 0 del siglo XXI. La primera fue “La combi asesina” de Julio Carrión “Karry”.
Sin embargo, para los seguidores de la buena historieta peruana se trataba solo de un hasta luego. Quizás ya no podríamos seguir la historieta de Édery en la edición impresa de “El Comercio” pero nos anunciaba, el autor, que la tira seguiría saliendo cada cierto tiempo en su blog del diario “El Comercio”.

Mientras esperábamos que eso sucediera el autor, en su blog, nos contaba importantes anécdotas de su vida como artista gráfico y recopilaba tiras antiguas explicando la génesis de estas. Un buen modo de enterar a los lectores mientras llegaban las nuevas tiras virtuales del autor. Considerando que quizás los personajes podían tener una dificultad en salir publicadas en otro medio distinta al diario (por motivos de contrato y otros), no causó mayor preocupación este cambio en su continuidad ya que la edición virtual del diario seguía contando con los derechos de publicación de la tira.
Pasadazo tres meses, sin embargo, podemos decir que la espera no fue recompensada. No se han publicado más tiras de los personajes y se puede asumir que la continuidad de los mismos no será, en el mejor de los casos, muy pronto.
Una situación que apena a muchos aficionados de la historieta porque como comentamos en líneas anteriores la tira fue una de las más importantes publicadas en los medios de comunicación masivos peruanos.
Pocos pueden discutir la importancia que tuvieron en la década 0 del siglo XXI, tanto “Oscar y Bilgueits” como “La combi asesina”.
Los mejores momentos
Una tira como “Oscar y Bilgueits” atravesó por diversas etapas que fueron apuntaladas en función de lo que el autor percibía como una mejor veta creativa. Así tenemos una primera etapa en la que el protagonismo era compartido por el personaje Oscar y su sobrino Luichín.
Con el paso del tiempo surge un personaje secundario que se roba la tira. El sensacional Bilgueits. El éxito arrollador de este personaje le hizo ganar tanto protagonismo que la tira pasó de llamarse “Oscar y Luichín” a “Oscar y Bilgueits”. Aquí empezaron los mejores momentos de la tira. Pronto el personaje Bilgueits contrata a su hermano para que trabaje en su restaurante de comida rápida MacBurger y el desarrollo de los episodios se comparte entre las anécdotas del restaurante y la vida familiar de los personajes.
El siguiente pico creativo de la tira llega con el traslado de Oscar a la oficina de Bilgueits. Este es sin duda uno de los mejores momentos de la serie. La creación de sólidos personajes secundarios como Ramos, Finterini y Hernández permite que la serie alcance su mejor momento.

La siguiente etapa de la serie se centró en la conquista del verdadero amor por parte de Oscar y desembocó en una eventual boda del protagonista con la novia Marga. Luego llegó la etapa de la espera de los mellizos de Oscar. Etapas estas que ya mostraban un cansancio del autor en la elaboración de la tira. Como medio de escape el autor apelaba a tiras que no tenían nada que ver con el universo ficcional de los hermanos Oscar y Bilgueits. Un ejemplo de ello son las tiras tituladas “pastruladas” que no tenían ninguna relación con la historia personal.
Este último bajón de la serie concluye con un afortunado nacimiento de los hijos del protagonista. Luego vienen la aventuras que narran los problemas de nuevo padre de familia para Oscar… pero terminan inconclusas por la decisión del autor de abandonar la tira.
No podemos cuestionar los motivos del autor para dejar de hacer la tira. Quizás necesarios e inevitables, pero si podemos afirmar que un ciclo de la historieta peruana ha terminado. Las dos mejores tiras de historietas de esta década han dejado de ser publicadas. Nos queda entonces revisarlas y esperar una futura compilación de las mismas en alguna edición impresa. Finalmente marcaron un capítulo más en la historia de la historieta nacional y uno muy bueno. |
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Clásicos
Woody Allen en tiras
Paseando por las librerías limeñas tuve la suerte de encontrar un libro de cómics de Tusquets editores titulado Woody Allen. Se trataba de uno de los cuadernillos editados por la editorial española en su línea, valga la redundancia, Woody Allen.
La línea Woody Allen de la editorial abarca sus libros Cuentos sin plumas (genial), cuadernos ínfimos y los guiones de algunas de sus películas. La tira cómica basada en el personaje público de Allen es una verdadera rareza por lo que no dudé en comprarla.
Las tiras cómicas pertenecen a una de las épocas de mayor prestigio de Allen. Reciente ganador del Oscar por Annie Hall, sus aventuras en cómics fueron realizadas por el dibujante Stuarte Hample. La obra giró en torno a los problemas existenciales que el personaje de Allen representaba en sus películas. Tenemos así los clásicos problemas con las mujeres, las visitas al psicoanalista, las sesiones de jazz, etc.
Una clara alusión al universo Alleniano es la vestimenta que suele usar una de las chicas que salen con Woody en la tira. La ropa es idéntica a la usada por el personaje Annie Hall en la escarizada película del mismo nombre.
El humor cálido de la obra de Temple no siempre provoca risas, pero nos permite reconocer y disfrutar el universo creado por ese genio del cine que es Woody Allen.
Si el lector ha comprado las tiras cómicas de Mafalda encontrará algo de ese humor más denso e identificado con su época en estas tiras cómicas. Un verdadero hallazgo que no se puede dejar de recomendar. No es una obra plenamente lograda, pero destaca por su buen oficio y encaja perfectamente con el resto de la obra del homenajeado Woody Allen. Un buen trabajo de Hample.
Batman: La saga del regreso de Ra´s Al Ghul
Park Cómics stores tuvo la gentileza de hacernos llegar la saga completa de Batman: El regreso de Ra´s Al Ghul. Una de las mejores sagas recientes del hombre murciélago.
En los últimos 20 o 30 años hay que destacar el trabajo que se viene haciendo con el encapuchado de la DC. Sus aventuras se desarrollan con seriedad desde el impecable trabajo realizado en los años setenta por Denny O’neal y Neal Adams, precisamente los creadores del villano Ra´s Al Ghul. El héroe de Ciudad Gótica ha conocido desde entonces muy buenas aventuras como las realizadas por Marshall Rogers, Steve Englehart, Alan Moore, Brian Bolland, Frank Miller y David Mazzuchelli, etc.
Precisamente ese buen tratamiento del personaje desde los tiempos de creación de Ra´s Al Ghul ha sido acompañado de buenas historias a lo largo de los años. Podemos citar la primera aventura de Ra´s dibujada por Neal Adams y guionizada por Denny O´neal y la fundamental novela gráfica Batman: El hijo del demonio.
Esta última novela es de suma importancia para la saga que nos ocupa en esta ocasión ya que se trata del nacimiento del hijo de Batman con Thalia la hija de Ra´s Al Ghul. Este acontecimiento, nunca negado posteriormente por la editorial, ha vuelto a retomarse en estos últimos meses, primero con la saga inicial introductoria de Damián, el hijo de Batman, y ahora con esta continuación en la que Ra´s Al Ghul regresa del mundo de los muertos.
La Saga del regreso de Al Ghul tiene un muy buen comienzo en el cómic guionizado por Grant Morrison. La historia nos atrapa desde el primer momento y tiene ese misticismo oriental tan propio de las mejores aventuras del villano. Luego la historia va creciendo en emoción hasta el cuarto capítulo. En dicho capítulo Batman debe aliarse con Al Ghul para salvar a su hijo y a Robin de ser utilizados en una futura reencarnación de la cabeza del demonio.
Luego de ese interesante capítulo de a cargo nuevamente de Grant Morrison, la historia pasa por varias cabeceras de la batifamilia que conservan el nivel, empieza el bajón de la serie. Los capítulos dedicados a Robin y Nightwing pierden interés, mientras el Damían, el hijo de Batman, se diluye rápidamente. Se pone en evidencia en estos capítulos la subordinación de la historia a los intereses comerciales de la DC. La editorial no cuidó las apariencias y se nota en estos capítulos finales el obvio interés de alargar la trama solo para vender los cómics. No hay nada de especial en esas páginas salvo las clásicas batallas de patadas y puñetes. Afortunadamente el capítulo final de la saga levanta el nivel y nos deja con una análisis global de la obra aprobatorio.
A destacar finalmente la importancia ganada por el hijo de Batman, quién incluso protagoniza un Batman del futuro muy interesante en la un capítulo futurista de muy buena factura. Definitivamente un personaje que se debe seguir.
Los últimos rumores indican que todos estos últimos argumentos del hijo de Batman, serían parte de una macrosaga que cuente un sueño de Batman sobre su futuro. Eso sería una lástima por lo bien trabajada de las últimas historias, así como por elaborado de algunos nuevos personajes. Incluso el misterioso Batman impostor no desentono con el giro argumental que va tomando la serie. Esperemos se mantenga. |
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