Santiago Roncagliolo vuelve a la ficción. El ganador del Premio Alfaguara en 2006, luego de escribir una larga crónica –La cuarta espada– sobre Abimael Guzmán, líder de Sendero Luminoso, decidió volver a contar lo vivido.
RECUERDOS. Así nace Memorias de una dama (Alfaguara), que cuenta la historia de Diana Minetti, millonaria dominicana que elude una serie de problemas instalándose en la zona más exclusiva de París. Ella desea dejar un glamoroso testimonio de su vida, para lo cual contrata a un mediocre escritor peruano, quien apenas tiene recursos para malvivir en España.
Roncagliolo ha declarado que es inevitable, para un escritor peruano, ser comparado con Vargas Llosa. Esta vez, la comparación es inevitable porque usa escenarios (República Dominicana en la época de Trujillo) y técnicas 'vargasllosianas’, y hasta tiene al autor de Los cachorros como personaje.
“Me gustaba describir uno de los hitos en la humillación del protagonista. Se acerca a su ídolo literario porque quiere impresionarlo: piensa que es un genio y tiene una gran historia entre manos. Pero a Vargas Llosa con las justas le parece divertido”, cuenta.
¿Memorias de una dama es un libro sobre el fracaso de la vocación literaria? El Premio Alfaguara responde: “Supongo que cualquier fracasado puede reconocerse en la novela sin importar su rama de los negocios. En algún sentido, todos los personajes ven estrellarse sus sueños”.
Para nosotros, Memorias de una dama es un libro sobre el poder revelador de la literatura. Solo cuando se empieza a escribir sobre algo se halla la luz. “Estoy de acuerdo. Las historias –ciertas o falsas– nos ayudan a entender a las personas. Al principio, el biógrafo solo ve en Diana Minetti a una gigantesca cuenta bancaria. Pero, conforme escribe su vida, va descubriendo a una mujer”, dice el escritor.
Y agrega que se siente un privilegiado: “Agradezco todos los días a la vida –y a mis lectores– poder dedicarme a la literatura. Es un privilegio poder vivir de tus fantasías”.
Dice
Solo escribo de lo que conozco. Mi materia prima es la vida, lo que veo a mi alrededor. Pero sazono la realidad con imaginación un poco delirante. Invento muchas cosas incluso cuando no escribo novelas. Me estoy inventando algunas hasta para esta entrevista. |