Santiago Aguilar
 
 
 
 
Santiago Aguilar
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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Letra viva: Continuación del canto
 
Por Ricardo González Vigil
El Comercio, Lima 06/04/07
 

Integrante del destacado grupo Trilce de Trujillo (formado por Eduardo González Viaña, Juan Morillo Ganoza y Jorge Díaz Herrera, entre otros), Santiago Aguilar (Huamachuco, 1940) cuenta con una valiosa trayectoria como poeta y animador cultural.

A nuestro juicio, maduró poéticamente con "Puerta de espera" (1992), donde logró una asimilación feliz, con sesgos propios y no fáciles remedos, del lenguaje denso y libérrimo de "Trilce" de Vallejo. Abandonó así la dicción clara y enfática, "comprometida" y militante de sus poemarios previos, inscritos dentro de una vertiente cultivada por voces de la Generación del 50 (en particular, Romualdo, Scorza, Juan Gonzalo Rose y Gustavo Valcárcel) que tuvo resonancia en voces de los años 60, como Reynaldo Naranjo y Arturo Corcuera.

Con "Puerta de espera", Aguilar se internó en una experimentación mayor con el lenguaje y la sugerencia simbólica, alcanzando mayor flexibilidad en los nexos metafóricos y los recursos fónicos y sintácticos. Su exploración en "La celebración continua" (2000) incluyó la distribución de las palabras y los versos en el diseño de la página buscando efectos "visuales". Detengámonos en el título "La celebración continua", por lo que supone de comunión con el cosmos entero, al que su poesía se propone celebrar sin cesar; proceso que alcanza su continuación (el impulso se ha vuelto continuo en este Aguilar hímnico) en el poemario de nombre casi exactamente igual al anterior: "La celebración continúa".

Este nuevo poemario no oculta su hermandad con Whitman: uso del versículo (de raigambre bíblica) rehecho como verso libre; elogio de la "hierba" y, en general, actitud celebratoria de todas las criaturas del universo, todo ello impregnado de religiosidad cristiana con rasgos panteístas, esto último significativo en un poeta andino como es Aguilar.

Además, Aguilar dialoga creativamente, sin calco alguno, con Martín Adán ("La mano desasida") y Julio Garrido Malaver ("La dimensión de la piedra") en su "Celebración de la piedra"; con Ernesto Cardenal ("Cántico cósmico") en su "Celebración de la inmensidad sin nombre"; con Pablo Neruda, al celebrar el amor; y con Vallejo, al celebrar la madre, el padre y su humanísima "Celebración perdida". Nexos que hablan elocuentemente de la altura de su canto y su desafío creador. Estamos ante un heraldo del amor y la esperanza a escala cósmica.

Título: "La celebración continúa"
Autor: Santiago Aguilar
Editorial: Algo te identifica

Segunda celebración
El anterior poemario de Aguilar se llamaba "La celebración continua". Le ha bastado una tilde para que el título sea otro y el mismo: "La celebración continúa", nuevo poemario que de algún modo es la segunda parte o continuación del citado. Y, al ser así, resulta una confirmación de ese título, porque al "continuar" la celebración prueba que es "continua". Esta vez celebra la "inmensidad sin nombre" (ligada al tema de Dios), la hierba (aborda la Poesía), la madre, el padre, el amor, la piedra (Machu Picchu) y, finalmente, la "celebración perdida".