Poeta Rocío Castro Morgado ganó el premio Copé de poesía 2008 con el zoo a través del cristal. Libro galardonado tiene preocupación ecológica y se titula El zoo a través del cristal.
La poeta Rocío Castro Morgado acaba de ganar el Premio Copé de Poesía 2008 con el libro El zoo a través del cristal. La encontramos en su oficina de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya en donde, dice, aún no sale de su asombro.
Según Rocío, El zoo… nació cuando su sobrina Ivana de siete años se quejó de que no podía entender su poemario anterior, Fábula del grial con castillo, dragón y princesa, un libro difícil para una lectora de su edad.
"Entonces le dije que iba a escribir un libro para ella. Un libro para una niña de siete años de edad o de setenta", sostiene la poeta.
"Y es que Ivana –agrega– ama a los animales, siempre está indagando sobre ellos y me ha contagiado un poco ese interés. El libro también es una manera de decirle de cómo es el mundo en el que vivimos y qué es lo que tenemos que cuidar en él".
RELACIÓN CON EL ZOO
–Por el título, ¿manifiesta una preocupación ecológica?
-Sí, pienso que es uno de los móviles del libro. Como te decía, yo estaba muy interesada en que Ivana entendiera cuál es la relación que hay entre este ser humano posmoderno que somos y la naturaleza, la relación con esos otros habitantes, que son los animales.
–¿Acaso es un bestiario, a lo Borges o Arreola?
–Creo que no es un bestiario en el sentido de muestrario o inventario de especies. Porque estas están elegidas un poco al azar y no se pretende abarcar mucho.
–¿Los animales simbolizan situaciones humanas?
–Creo que es un poco el contacto del ser humano con otro seres, que son animales. Y, a partir de esto, yo creo que lo que intenta plasmar el libro es que ese contacto es posible a muchos niveles. Los animales, que están en nuestro entorno, están cargados también de símbolos y esos símbolos nos llevan a otras connotaciones, porque son parte de culturas y de ritos particulares.
–En esta relación de animales, ¿planteas que la relación más difícil es del hombre con el animal que es él mismo?
–Hay un poema que justamente trata de eso, de lo prístina y delicada que es la parte animal del ser humano y como a veces el hombre puede ser el peor lobo del hombre. Entonces a veces, bajo una capa de sofisticación o civilización ocultamos nuestras características animales primordiales y, sin embargo, en ese intento dejamos una parte muy importante de nosotros mismos. Es decir, la parte animal del hombre no es la peor parte en ese aspecto. Puede ser lo más maravilloso, lo más espontáneo, lo más sincero.
–¿Has dejado el aspecto de género en este poemario?
–Yo creo que es parte de la visión que yo tengo del mundo, del medio ambiente o naturaleza.
–La madre Gea.
–Sí, la madre Gea, pero desde la perspectiva del libro El zoo a través del cristal. Creo que en el fondo somos nosotros los que estamos tras barrotes y no los animales. Creo que el libro es una suerte de mirada a estos barrotes que hemos construido alrededor de nosotros mismos.
–Hay una poesía que aborda lo existencial. ¿Tu libro es de otra actitud?
–Sí. No me sentía "yo" escribiendo. No intentaba capturar solo mi percepción particular. Simplemente quería hacer una especie de acercamiento al mundo, pero que puede ser advertido desde cualquier mirada. El libro está descentrado del yo.
TIEMPO DE ANIDAR
Como cada primavera
en una claraboya del ático
aún cerrada
por los últimos soplos del viento invernal
una paloma anida.
Cuando los débiles rayos
de sol
traspasan la bruma
del cielo limeño
descascarando la pátina opaca y húmeda
del aire
y le prestan cierta aureola de concreción
a los objetos
ella
con canto grave y pausado
me espabila
para recordarme
que es tiempo de ovar.
El Dato
Otros premios. El segundo lugar a para Juan Carlos Lázaro con Entre la sombra y el fuego y el tercero para Luzgardo Medina con Bajas pasiones para un otoño azul.
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